El dólar comenzó agosto de 2026 en uno de sus niveles más bajos del año. Esta disminución está reduciendo el costo en pesos de muchas compras internacionales y ha creado condiciones favorables para empresas que importan vehículos, maquinaria, tecnología, insumos y materias primas.
Sin embargo, las principales entidades financieras no esperan que la divisa permanezca indefinidamente cerca de los 3.100 pesos. Las proyecciones para diciembre se encuentran, en su mayoría, entre los 3.500 y los 3.600 pesos, lo que indica que la oportunidad actual puede ser temporal.
Para importadores y empresas vinculadas con el comercio exterior, el escenario exige algo más que aprovechar una tasa de cambio baja. También es necesario planear las compras, calcular los costos totales de nacionalización y protegerse frente a una posible recuperación del dólar durante los próximos meses.
¿Qué pasó con el dólar?
La Tasa Representativa del Mercado —TRM— para el lunes 3 de agosto de 2026 se ubicó en $3.144,14 por dólar, uno de los niveles más bajos registrados durante el año.
La cifra representa una disminución de $62,04 frente a la TRM del 30 de julio, que había sido de $3.206,18. La tendencia descendente se consolidó durante julio, cuando el dólar pasó de $3.440,83 al comenzar el mes a $3.132,42 al finalizarlo.
En total, la divisa perdió $308,41 durante julio, equivalente a una reducción aproximada del 8,96 %. El promedio mensual fue de $3.268,95, superior al nivel observado al comenzar agosto.
Este comportamiento significa que una empresa colombiana necesita actualmente una menor cantidad de pesos para comprar los dólares requeridos para pagar mercancías, fletes, seguros, servicios y otras obligaciones internacionales denominadas en esa moneda.
¿Por qué se ha fortalecido el peso colombiano?
El comportamiento del dólar responde a una combinación de factores nacionales e internacionales.
Los analistas consultados por La República señalan que entre los elementos que han favorecido la apreciación del peso se encuentran:
La debilidad internacional del dólar.
Las operaciones de inversión conocidas como carry trade.
La reducción de la percepción de riesgo país.
El aumento del precio internacional del petróleo.
Las expectativas políticas y electorales en Colombia.
Las decisiones de política monetaria en Estados Unidos.
El petróleo continúa siendo una fuente importante de divisas para Colombia. Por esta razón, un precio internacional más alto puede aumentar el ingreso de dólares al país y contribuir al fortalecimiento del peso colombiano.
La incertidumbre internacional continúa siendo elevada, por lo que los analistas advierten que no es conveniente establecer un piso o un techo definitivo para la tasa de cambio.
¿Qué cambia para los importadores?
Un dólar bajo reduce el valor en pesos de las compras pactadas en dólares. El beneficio puede observarse en diferentes componentes de una operación de importación:
Precio internacional de la mercancía.
Fletes contratados en dólares.
Seguros internacionales.
Servicios prestados desde el exterior.
Repuestos y componentes importados.
Licencias tecnológicas.
Maquinaria y equipos.
Pagos a proveedores internacionales.
Por ejemplo, una compra por 100.000 dólares tendría un valor de aproximadamente $314,4 millones con una tasa de $3.144. La misma operación costaría $360 millones con un dólar a $3.600, antes de sumar tributos, gastos portuarios, transporte nacional y demás costos de la operación.
La diferencia sería cercana a $45,6 millones. Esto demuestra que incluso una variación aparentemente moderada de la tasa de cambio puede modificar significativamente la rentabilidad de una importación.
Sin embargo, una TRM baja no significa que todos los productos importados reducirán inmediatamente su precio de venta. Algunas empresas mantienen inventarios adquiridos con tasas anteriores, tienen contratos con precios definidos, utilizan coberturas cambiarias o deben asumir otros costos que no disminuyen con el dólar.
El dólar bajo está impulsando la importación de vehículos
El sector automotor es uno de los ejemplos más visibles del efecto de la tasa de cambio.
Entre enero y mayo de 2026, las importaciones colombianas de vehículos de transporte particular alcanzaron aproximadamente US$3.161,2 millones. Analdex reportó un crecimiento del 68,2 % para esta categoría frente al mismo periodo de 2025.
Durante los primeros cinco meses de 2026, la TRM promedio fue de $3.682,94. Este nivel ya era inferior al registrado al comenzar 2025, cuando la tasa se encontraba alrededor de $4.409,15.
Al finalizar mayo de 2026, la TRM había descendido hasta $3.646,58, una reducción de $762,57 frente al valor de comienzos de 2025. La tendencia se profundizó durante junio y julio, cuando el dólar llegó a niveles cercanos a los $3.182 y posteriormente se aproximó a los $3.100.
La disminución de la tasa de cambio abarata en pesos la adquisición y nacionalización de los vehículos, lo que permite a importadores y distribuidores ampliar sus inventarios, introducir nuevas marcas y responder al aumento de la demanda.
¿Qué vehículos están llegando al país?
Las motocicletas de hasta 185 centímetros cúbicos encabezaron las compras externas, con 477.439 unidades y operaciones por aproximadamente US$479,1 millones entre enero y mayo de 2026.
En automóviles y camionetas particulares, los vehículos a gasolina con motores entre 1.500 y 3.000 centímetros cúbicos registraron 24.211 unidades importadas, por un valor cercano a US$394,1 millones.
Las tecnologías de bajas emisiones también presentaron un crecimiento importante:
Los vehículos híbridos no enchufables sumaron 19.040 unidades y US$439,5 millones.
Los vehículos completamente eléctricos alcanzaron 18.886 unidades y US$439,9 millones.
Estas cifras muestran que el dólar bajo no solo está favoreciendo la importación de vehículos tradicionales. También está facilitando la entrada de tecnologías eléctricas e híbridas, cuya adquisición depende en gran medida de proveedores y componentes internacionales.
China se consolida como el principal proveedor
China fue el principal país de origen de los vehículos importados por Colombia entre enero y mayo de 2026.
Las operaciones procedentes de ese país alcanzaron aproximadamente US$1.004,9 millones. Después se ubicaron proveedores de India, Indonesia, Brasil, Corea del Sur, México, Japón, Estados Unidos, Alemania y Rumania.
La participación de China está relacionada con su capacidad de ofrecer motocicletas, vehículos eléctricos, automóviles, autopartes y tecnologías de transporte a precios competitivos.
Además, el país asiático mantiene el primer lugar como proveedor general de Colombia. Entre enero y mayo de 2026, China representó el 28,6 % de las importaciones nacionales, con compras aproximadas de US$8.949,5 millones y un crecimiento del 21,1 % frente al mismo periodo de 2025.
Para las empresas colombianas, este crecimiento también aumenta la importancia de revisar cuidadosamente los proveedores, tiempos de tránsito, condiciones de pago, certificaciones, calidad de los productos y requisitos técnicos aplicables.
¿Seguirá bajando el dólar?
Aunque la divisa comenzó agosto cerca de los $3.144, las proyecciones de las entidades financieras indican que podría recuperar valor durante los próximos meses.
Las estimaciones más favorables para el peso colombiano sitúan el dólar alrededor de los $3.300 al finalizar 2026. Skandia y Alianza se encuentran entre las entidades que proyectan ese nivel.
La mayoría de las instituciones consultadas espera una tasa entre $3.500 y $3.600 para diciembre. Dentro de ese rango se encuentran proyecciones como:
Bancolombia: $3.548.
Banco Santander: $3.550.
Davibank: $3.567.
Asobancaria y Corficolombiana: entre $3.500 y $3.600.
BTG Pactual presenta una de las estimaciones más altas, con un dólar cercano a los $3.750 al finalizar el año.
Esto significa que el mercado no espera necesariamente que la tasa actual se mantenga. El escenario más compartido contempla una depreciación parcial del peso y una recuperación del dólar durante el segundo semestre.
¿Por qué podría volver a subir?
La tasa de cambio puede modificarse rápidamente por factores que no dependen directamente de las empresas importadoras.
Entre los principales riesgos se encuentran:
Cambios en el precio internacional del petróleo.
Decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Variaciones en las tasas de interés colombianas.
Incertidumbre política y electoral.
Cambios en la percepción de riesgo país.
Conflictos internacionales.
Salida de capitales.
Disminución de la inversión extranjera.
Mayor demanda de dólares por parte de empresas e inversionistas.
El comportamiento observado durante julio demuestra la velocidad con la que puede cambiar el mercado. En un solo mes, la TRM cayó más de $300. Una variación similar en sentido contrario podría aumentar considerablemente el costo de las importaciones pendientes de pago.
¿Es buen momento para importar?
La tasa actual representa una oportunidad para empresas que ya tienen identificada una necesidad real de compra y cuentan con capacidad financiera.
Puede ser un momento favorable para:
Renovar maquinaria y equipos.
Comprar materias primas.
Reponer inventarios.
Adquirir vehículos o equipos de transporte.
Importar tecnología.
Pagar anticipadamente obligaciones en dólares.
Negociar compras programadas para los próximos meses.
Contratar servicios internacionales.
No obstante, importar únicamente porque el dólar está barato puede generar riesgos. Antes de tomar una decisión, la empresa debe confirmar que existe demanda para el producto, calcular el costo total de la operación y verificar que puede cumplir los requisitos aduaneros.
La tasa de cambio es solo uno de los componentes del costo. También deben considerarse:
Arancel.
IVA.
Flete internacional.
Seguro.
Gastos portuarios.
Almacenamiento.
Inspecciones.
Agencia de aduanas.
Transporte nacional.
Certificaciones.
Registros y vistos buenos.
Costos financieros.
Variaciones en los tiempos de tránsito.
¿Qué deberían hacer los importadores?
Las empresas deberían preparar diferentes escenarios de tasa de cambio y evitar elaborar sus presupuestos utilizando solamente el valor actual.
Una operación que resulte rentable con un dólar de $3.150 podría perder parte de su margen si el pago al proveedor se realiza cuando la tasa haya subido a $3.500 o $3.700.
Es recomendable revisar:
La moneda en la que se pactó el contrato.
La fecha prevista para realizar el pago.
Los anticipos exigidos por el proveedor.
La tasa utilizada para elaborar el presupuesto.
El tiempo de producción de la mercancía.
La duración estimada del transporte.
Los costos de nacionalización.
La fecha esperada de venta.
El margen disponible para absorber variaciones.
La posibilidad de utilizar coberturas cambiarias.
También es conveniente solicitar cotizaciones con vigencia definida. Cuando el proveedor presenta precios en dólares, la empresa debe establecer durante cuánto tiempo puede mantener el presupuesto en pesos antes de actualizarlo.
¿Conviene comprar todos los dólares ahora?
No existe una única estrategia adecuada para todas las empresas.
Una compañía con una obligación internacional próxima puede considerar comprar anticipadamente una parte de los dólares necesarios. Otra empresa puede distribuir las compras en diferentes fechas para evitar depender de una sola tasa de cambio.
Entre las alternativas que pueden evaluarse se encuentran:
Compra anticipada de divisas.
Pagos parciales al proveedor.
Negociación de anticipos.
Contratos de cobertura.
Operaciones forward.
Presupuestos con tasas conservadoras.
Distribución de compras en varios momentos.
Acuerdos de precio fijo con clientes.
Estas decisiones deben evaluarse con la entidad financiera y con los responsables contables y financieros de cada empresa. La cobertura no pretende adivinar cuál será el precio futuro del dólar, sino reducir la incertidumbre sobre el costo de la operación.
¿Cómo afecta el dólar bajo a los exportadores?
El escenario que beneficia a los importadores puede generar dificultades para los exportadores.
Una empresa exportadora recibe sus ingresos en dólares, pero paga en Colombia salarios, transporte, servicios, impuestos e insumos en pesos. Cuando el dólar baja, obtiene una menor cantidad de pesos por cada venta internacional.
Analdex ha advertido que las importaciones están creciendo con mayor dinamismo, mientras las exportaciones colombianas permanecen rezagadas. El gremio considera positivo que la economía aproveche el tipo de cambio para modernizar su parque automotor y adquirir maquinaria, pero señala la necesidad de fortalecer las ventas externas.
Por esta razón, una reducción prolongada del dólar puede ampliar el déficit comercial cuando el crecimiento de las compras internacionales no está acompañado por un aumento equivalente de las exportaciones.
Análisis: qué puede venir ahora
El dólar bajo crea una ventana favorable para los importadores colombianos, pero esa oportunidad debe administrarse con prudencia.
Las cifras del sector automotor muestran que una tasa de cambio más baja puede acelerar de manera significativa las compras internacionales. También puede facilitar la modernización tecnológica, la renovación de maquinaria y la entrada de vehículos eléctricos e híbridos.
Sin embargo, las proyecciones financieras sugieren que el dólar podría ubicarse nuevamente entre $3.500 y $3.600 al finalizar 2026. Si este escenario se cumple, las empresas que contraten hoy una importación pero realicen el pago dentro de varios meses podrían enfrentar un costo superior al previsto.
La estrategia no debería consistir únicamente en importar más. Las empresas deben seleccionar productos con demanda comprobada, negociar correctamente con sus proveedores, revisar la clasificación arancelaria, calcular todos los costos y definir cómo administrarán el riesgo cambiario.
Para los importadores, el principal beneficio del momento actual es la posibilidad de planear operaciones con un costo cambiario inferior. Para los exportadores, el desafío consiste en proteger sus ingresos y mantener la competitividad cuando reciben menos pesos por cada dólar vendido.
La tasa de cambio seguirá expuesta a factores políticos, financieros y externos. Por ello, el mejor momento para una operación no depende solamente de encontrar el dólar más barato, sino de contar con información, documentos, financiación y una planeación logística adecuada.
Fuentes
La República. “Las proyecciones de las entidades financieras para el dólar decembrino”. Publicado el 31 de julio de 2026.
El Colombiano. “Desplome del dólar disparó casi 70 % la importación de vehículos en Colombia: la mayoría desde China”. Publicado el 30 de julio de 2026.
Noticias Caracol. “Precio del dólar en Colombia hoy, 3 de agosto de 2026: el mes arranca con TRM muy baja”. Publicado y actualizado el 3 de agosto de 2026.
Asociación Nacional de Comercio Exterior —Analdex—. “Informe de Importaciones Mayo 2026”. Publicado el 28 de julio de 2026.
Medellín: 03/08/2026


